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Junio 19th, 2008 a las 02:30pm
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Definida como revolucionaria de la moda flamenca, aunque plenamente consciente de que en el diseño de esta prenda no cabe cualquier tipo de licencia, la joven cordobesa Juana Martín vuelvío a sorprendercon una pqliar colección llena de color y frescura en la Feria de Abril.

Juana Martín quiere vestir “a todo el mundo” con sus trajes de flamenca. Quizás este empeño explique el nombre de su nueva colección que presentó en la Feria de Abril de este año: Las mil y una gitanas. Como ella misma afirma en una entrevista concedida a pQliar Magazine, “por ahí hay muchísimas gitanas, muchísimas formas”. Su deseo es generalizar, a través de sus trajes, el color, la luz, el arte y, en definitiva, la vida que le inspira “su” Andalucía.
Las mil y una gitanas es una colección de 45 trajes en la que se combinan los ya tradicionales blancos de Juana Martín con beiges, rojos, corales, naranjas, violetas, “y sobre todo mucho amarillo y azules combinados con amarillos”, apostilla la diseñadora. Prueba evidente de que la superstición no entra en el vocabulario de la cordobesa. Seda, algodón, gasa y tafetán son los tejidos que dan forma al “sueño andaluz” del que tanto le gusta hablar.
Juana Martín ha sido definida como una revolucionaria de la moda flamenca.” Es cierto que mis creaciones han marcado un antes y un después”, afirma, pero sin dejar de tener claro que en este campo “no todo está permitido”. Recuerda que el traje de flamenca es un traje regional, y que como tal “tiene unas pautas y hay que lograr que esas pautas no se pierdan, que se mantenga la esencia, porque entonces ya no sería un traje de flamenca sino un disfraz”.
El sello personal que la diseñadora pone en sus creaciones flamencas persigue que el público “pierda el miedo y pueda ver otras cosas”además del tradicional lunar. Sin ir más lejos, el primer traje flamenco vaquero salió de su taller, y también ha presentado trajes de camuflaje o en croché, por citar sólo tres ejemplos. Los talles muy bajos y el volanteo de los diseños de Juana Martín adquieren vida propia y muestran una forma diferente de ver las cosas.
Madurez profesional: Cierto es que en la fama que se ha ganado Juana Martín como diseñadora desde sus inicios profesionales el flamenco ocupa un lugar importante, pero la cordobesa no se ha quedado estancada.”Tendemos siempre a evolucionar e ir con los tiempos”, asegura. En este sentido, cuando se le pregunta en qué ha cambiado durante todos estos años la chica que en septiembre de 2005 llegó por primera vez a la Pasarela Cibeles no duda ni un instante: “Sobre todo en la madurez profesional. Antes se me encasillaba sólo en la moda flamenca, pero también puedo aportar de otra forma”, añade. Prueba de este deseo de ir siempre un paso más allá es la colección que la cordobesa presentó el pasado mes de febrero en Cibeles, en la que fue su sexta participación en el certamen madrileño, para la temporada de Otoño-Invierno 2008/2009.Una colección inspirada en André Courrèges, considerado un revolucionario de la moda de los años 60, con creaciones de formas geométricas muy depuradas, casi arquitectónicas, pero con volumen. La apuesta de Juana Martín se basa, en cuanto a colores, en el negro, matizado a través de tejidos como lanas, sedas, vinilos y fibras, y una colección paralela que rompe a través del color. En cuanto a formas, las faldas muy minis, los vestidos trapecio y los abrigos ribeteados son sus propuestas para el próximo invierno. Otro de los proyectos en la agenda de la cordobesa es la consolidación de tiendas propias. Sus dos primeros establecimientos fueron inaugurados el año pasado en Córdoba y Sevilla. Además, entre sus planes también figura la introducción en tiendas multimarca en las que la firma pueda tener presencia. Pero siempre en España, en su tierra. El salto internacional, también soñado por Juana, de momento tendrá que esperar.
Por redaccion
Abril 1st, 2008 a las 10:18am
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Si hay un tipo peculiar en el panorama artístico de nuestro país, ese es Luis Gordillo. Nacido en Sevilla en 1934, ha recibido este año el mayor reconocimiento que ese puede obtener tras toda una vida dedicada al arte contemporáneo. Y es que Gordillo es el más reciente ganador del Premio velázquez de Artes Plásticas 2007, máximo reconocimiento que hace el estado español a toda una vida dedicada a este campo de la creación.

Gordillo busca en sus creaciones un constante diálogo, un enfrenatamiento. Pero nunca un enfrenatamiento gratutito, busca señalar, hacer pensar al espectador, hacerle reaccionar de una manera puramente plástica y visual. La ironía de hacia la domincación de los medios de comunicación, hacia la maera punlicitaria que nos invade, hacia la deshumanización de las relaciones de los seres humanos; todo esto es lo que hay que buscar cuando contemplemos sus creaciones para llevar a cabo hace uso de la geometria, el vanguardismo más puro, el surrealismo, el collage, todo aquello que siendo un elemento pictórico y representativo le sirva para hacer despertar al espectador.
La fusión, la mezcla y sobre todo la experimentación y la libertad creativa son los rasgos definitorias de la amplia y extensa trayectoria del artista. Su carrera artística comenzó a mediados de los años cincuenta, tras haber estudiado la carrera de derecho y música. Sin embargo, pronto descubrió que no era a la abogacía a lo que quería dedicarse y se matriculo en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. Tras pasar un par de años enfocados a la formación, decidió trasladarse a París, hervidero constante de cultura, cuna de los más reconocidos movimientos vanguardias; sin duda el mejor lugar para poder comenzar a ser parte de el maravilloso mundo del arte moderno.
Tras varios años entre Londres, Sevilla y Madrid, finalmente vuelve a España, donde comenzará a exponer y a sacar a la luz todo aquello que había visto; pero también leído y escuchado. Porque Gordillo, realiza un arte ecléctico, tomando de todos los soporte aquello que más le llama la atención, aquello que le transmite y le enfrente a las diferentes realidades.
Cuando abandona París, entra en crisis su postura estética e incluso su vocación artística. Por primera vez constata la situación crítica de la pintura, sentimiento que no le ha abandonado a lo largo de su vida, pero que, sin embargo, se ha transformado en uno de sus resortes básicos. Cuando, en 1963, vuelve a pintar lo hace en clave de estética Pop, de la que puede considerarse uno de los pioneros en España, bajo cuyos planteamientos crea la famosa serie Cabezas (1963-66). Una nueva influencia, esta vez geométrica (Peatones, Automovilistas etc.), concluye esta fase de gestación que Gordillo considera su síntesis inicial (informalismo, Pop, geometría), dando paso a un estilo inconfundiblemente personal.
En 1970, después de una larga crisis -Gordillo dice que el “crisismo” es una buena definición para su obra- en la que sólo hace dibujos de trazo automático, empieza a pintar cuadros como La Pecera, Bañista Plein Soleil, etc, llenos de color y con un elemento nuevo, la ironía. En los setenta, además de pintar, realiza una amplia labor de investigación experimental con diversos métodos de reproducción y transformación de mágenes, ya sean propias o procedentes de los medios de comunicación y transformadas a través del laboratorio de color, offset, fotocopias etc. como la Serie de Peter Sellers. Fruto de este proceso de investigación es la aparición en su pintura de nuevos tonos, más artificiales y ácidos, y la práctica de la monocromía.
En los años ochenta, su pintura se vuelve más abstracta y compleja, menos colorista y el autor llega a pensar en tender un puente con su abstracción informalista inicial. Aparecen series como Los Duetos, la Serie Gruyère, Situaciones Meándricas, y al final de la década crea cuadros tan importantes como Cilindración de Fluidos y Alternancia en Timbres.
Otro de los conceptos manejados por el artista es el de la termodinámica en la pintura, el calor-gesto pictórico y el fríoretención.
Por redaccion
Marzo 11th, 2008 a las 08:14pm
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David delfín es el mejor exponente de qué es ser peculiar.
No solo su ropa, por lo que es más conocido, sino porque todo él es peculiar. Una peculiaridad moderna, transgresora, fresca, sorprendente, valiente. Alejada por completo de los estereotipos y los clichés, ofreciendo un producto que va mucho más allá de una simple prenda, de un diseño. Es arte elevado al cubo, es arte infinito. Por que así es él; autodidacta, no contempla su trabajo de diseñador como un simple oficio. David conjuga a la perfección múltiples facetas artísticas; pintor, actor, diseñador, y todo lo que se le ponga por delante. Entiende la creación como un todo, donde todo vale, si se hace con gusto y elegancia.

Artista multimedia, cuando comienzan sus desfiles, es como si comenzase un film, con sus protagonistas, su trama, su misterio. Nada se deja al azar y sin embargo, su espontaneidad rezuma por todos los lados. Para David Delfín, la pasarela no es un simple escaparate por donde desfilan sus modelos, para David la pasarela es un escenario donde todo vale, donde se mezclan multitud de expresiones artísticas, infinidad de sensaciones, que se proyectan hasta sus prendas, espejo de la personalidad del diseñador.
Icono rebelde de la moda, nunca deja a nadie indiferente.
Cuando le preguntan de dónde le viene la inspiración, la eterna y obligada pregunta que se hace a cualquier creador que se precie, su respuesta es sincera. Nada de musas, ni de hadas, el trabajo, duro y constante, es el que le ha llevado a ser quien es y a estar donde está. Su fuente principal de inspiración, sin dudarlo, las emociones. Emociones que extrae de un libro, de un cuadro, de una canción e incluso de una discusión con amigos.
Muchas veces se le ha tachado de provocador, nada más lejos de su intención. Lo que busca este artista efectivamente es provocar, pero provocar emociones, despertar los sentidos y hacer sentir, hacer disfrutar a su público y a sus clientes. Nunca ha sido de gustos extremos y esto se traslada a sus creaciones. Provocadoras, pero solo de la manera que el espectador quiera que sea. Donde algunos quisieron ver un atentando contra la dignidad de la mujer, otros pudieron evocar obras maestras del cine, como Viridiana, del gran Buñuel o los Amantes Encapuchados de Magritte.
Tras un pequeño periplo en solitario, en 2001 fundó junto con un gran equipo de profesionales ( y amigos) la marca David Delfín. En 2003 recibió el prestigioso Premio de la Moda de Marie-Claire, y desde entonces todas y casa una de sus puestas en escena son todo un acontecimiento social y cultural.
Recientemente, el diseñador ha presentado su segunda línea, algo más asequible, con el fin de acercar sus creaciones a todo aquel que quiera disfrutar de ellas. Da. Así se llama. Y toma el nombre el verbo dar, porque así entiende David el arte, como algo que hay que dar, que compartir, que no tendría sentido si no llegase a los demás. Porque así es él, le pese a quien le pese.
Por redaccion
Marzo 11th, 2008 a las 08:06pm
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Una chica mala que ha resultado ser buena, muy buena.
Rompiendo moldes, siendo única, peculiar, así ha logrado ser ella.
Por ser diferente, por ser ella misma, por luchar por lo cree, alejándose de los estereotipos y marcando su propio ritmo. Por todo ello, Mala Rodriguez, María, ha alcanzado el éxito, ha hecho bailar a medio mundo con el ritmo de sus rimas, elevando el hip hop a la categoría de arte. Pocas, muy pocas son las elegidas, muy pocos artistas han llegado a tanta gente haciendo lo que realmente les gusta, transmitiendo verdad, sentimiento, buen hacer y muchas ganas. Ella lo ha conseguido, bien merecido y bien ganado.
Poner al público, y sobre todo a la crítica a tus pies no es tarea fácil. Tampoco lo ha sido para ella, que ha tenido que recorrer mil y un escenarios, alguna que otra discográfica y romper muchos tabúes para llegar a ser quién es.
María Rodríguez, nació en Jerez, hace 29 años. Mestiza, de padre gitano y madre paya, con tan solo cuatro años se trasladó a Sevilla. Con 19 decidió coger sus bártulos y buscar su sitio en la capital, y…, lo encontró, vaya que si lo encontró.
Porque nada de lo que ha tenido que hacer La Mala ha sido fácil, ni mucho menos. En un mundo dominado por hombres, una chica rapera lo tenía muy difícil. Mucho más si además haces, como ella misma dice “lo que te da la gana”. Mezcla de sus raíces gitanas, María nunca quiso ser una más, y decidió hacer de sus temas, objetos de arte inclasificables, puros, únicos e inimitables. Peculiares. Su primer single “A jierro” rompió moldes y llamó la atención de las discográficas.
Tras algunas idas y venidas, fue en 2000 cuando consiguió sacar al mercado su primer LP “Lujo Ibérico”. Y todos aquellos que dudaban de que una mujer, de que esta mujer, pudiera triunfar en el cerrado mundo de hip hop, se tuvieron que tragar sus palabras. Más de 50.000 copias vendidas y disco de oro.
Total nada. Letras descaradas, sencillas, pero también directas, sinceras, con mucho arte y sobre todo corazón. En sus temas hay sitio para las desigualdades, la solidaridad, el amor, para todos los sentimientos que hacen que escuchando sus rimas nos sintamos vivos. Letras que despiertan y sacuden conciencias, pero que al mismo tiempo, ablandan hasta el corazón más duro. Por que así es ella, dura por fuera y cálida por dentro, una chica mala que ha resultado ser buena, muy buena.
Tras dos años volvió a los ruedos con “Alevosía”, un disco de estudio mucho más cuidado que el anterior, donde los ritmos del hip hop se mezclan con funk, toques electrónicos y una de las constantes fundamentales e imprescindibles del arte de La Mala, el flamenco. Porque sin olvidar sus raíces, el calor y la pasión del este arte envuelve todo lo que ella toca, y rima, porque lo lleva en la sangre, orgullosa y presumida. Muchos puristas del hip hop se llevaron las manos a la cabeza, incapaces de admitir que en la mezcla, en la diferente, en lo peculiar, está el verdadero valor, el verdadero arte, la pasión y el gusto por hacer algo diferente, que sea nuestro, propio, inimitable y único. Afortunadamente, el público no sabe, ni quiere saber, de purismos, ni de códigos, ni de reglas no escritas, el público que abarrotaba y abarrota sus conciertos, que compraba y compra sus discos, han hecho de Mala Rodríguez, esta guapa gaditana, uno de los mejores exponentes de la cultura del hip hop en nuestro país.
Por redaccion